Los baños no son esenciales para los loros. Si tu guacamayo odia mojarse completamente, probablemente estará bien sin ningún tipo de baño… hay alternativas. Por otro lado, si le gusta chapotear, un baño fomenta la salud de la piel y las plumas, por no mencionar el interés por su vida. Darle un baño a un loro no es nada parecido a darle un baño a un gato o a un perro. Esencialmente, todo lo que haces es suministrar el agua y él se encargará del resto.

Paso 1

como dar un bano a un guacamayo

Encuentra un tazón grande que sea algo más grande que tu guacamaya. Un tazón para lavar platos o un baño para bebés sería ideal.

Paso 2

Coloca el tazón vacío donde piensas dejar que el guacamayo se bañe. Tenga en cuenta que salpicará, así que una cocina o baño cubierto de azulejos o linóleo es mejor que una habitación con alfombra o un suelo de madera caro. Deje que el pájaro explore el tazón unas cuantas veces para acostumbrarse a él.

Paso 3

Añade dos o tres pulgadas de agua tibia al tazón. Básicamente, estás creando un charco. Más tarde, si le gusta mucho bañarse, podrías experimentar con más agua.

Paso 4

Deje que el guacamayo entre en la habitación con el cuenco y permítale bañarse como le convenga. Algunos individuos saltarán directamente, especialmente si se acostumbraron a los baños cuando eran jóvenes, mientras que otros podrían ser más cautelosos. Poner su propia mano en el tazón y llamarlo puede tentarlo a entrar.

Paso 5

Manténgalo en una habitación caliente una vez que haya terminado hasta que sus plumas estén completamente secas. No es necesario que lo toques con una toalla, pero sí que te asegures de que no se enfríe.

Artículos que necesitarás

Puntas

  • Si tu guacamayo no muestra interés en meterse en un cuenco de agua, intenta que la ducha esté tibia y déjala encendida. Esto es como la lluvia que un pájaro salvaje encontraría. Comprueba la temperatura antes de dejarle investigar. Los cubículos de ducha y las bañeras tienden a ser bastante resbaladizas, así que coloca una o más alfombras de baño antideslizantes debajo de la ducha. Una percha o una caja de madera para que se siente también sería muy apreciada.
  • Para un guacamayo al que no le gustan los baños ni las duchas, use un señor de las plantas, de nuevo con agua tibia, para una óptima salud de las plumas. Rocíenlo ligeramente una o dos veces por semana o según el consejo de su veterinario.

Advertencias

  • ⚠ Los guacamayos se originan en los trópicos y el agua fría podría ser una sorpresa. El agua caliente, por otro lado, puede escaldar. Siempre provea agua tibia para su baño.
  • ⚠ El champú de cualquier tipo no es necesario y le quitará los aceites naturales de sus plumas. También puede causar irritación de la piel, así que péguese al agua corriente.