Los dragones barbudo, indígenas de Australia, son comunes en el comercio de mascotas. Con 16 a 20 pulgadas de largo, son lo suficientemente pequeños y dóciles para los que se dedican a la cría de lagartos por primera vez. Con el cuidado apropiado, la mayoría de los dragones barbudo florecen en cautiverio. El vínculo con un lagarto, sin embargo, es diferente al vínculo con un perro o un gato. Tiempo, paciencia y una rutina consistente son las claves del éxito.

Paciencia

A diferencia de las mascotas comunes, los dragones barbudos no tienen una larga historia como animales de compañía para los humanos. El cautiverio no es su estado normal; incluso aquellos que fueron criados en cautiverio tardan mucho tiempo en ajustarse a las nuevas circunstancias. Sea paciente con su nueva mascota, especialmente durante los primeros días y semanas. Proporcione suficiente tiempo privado para que su osito explore su nuevo recinto a solas y se acostumbre a una nueva rutina. El manejo consistente es importante, pero comience con sesiones que duren sólo unos minutos. Aumente gradualmente a tiempos de manejo más largos a medida que su osito comience a relajarse.

como deshacerse del olor de un dragon barbudo

Seguridad

Como todas las criaturas, los dragones barbudo necesitan sentirse seguros. Antes de manipularla, lávese bien las manos con un jabón sin perfume para eliminar los olores amenazantes. Acérquese a ella horizontalmente en vez de desde arriba; levántela suavemente, sosteniendo sus piernas y pies firmemente en sus manos en todo momento. Manténgala alejada de cualquier cosa que haga ruidos fuertes o que sea visualmente intimidante. Si empieza a retorcerse o a pelear, cúbrale ligeramente la cabeza para bloquear los estímulos. Use movimientos lentos y firmes y un tono de voz suave y tranquilo.

Recompensas

Recompensa a tu mascota por socializar contigo. Dependiendo de la personalidad de tu dragón, puede que disfrute de golosinas alimentadas a mano o empapados tibios. Ten cuidado de no recompensar el mal comportamiento. Por ejemplo, si tu osito lucha por ser sacrificado, no lo sueltes hasta que se calme. De lo contrario, accidentalmente le enseñará que luchar le da libertad.

Comunicación

Los dragones barbudos se comunican entre sí de varias maneras. Los movimientos de la cabeza y las ondas de los brazos son los medios de comunicación más visibles. Si tienes dos barbas, observa sus interacciones. Presta atención a los comportamientos que cada uno demuestra después de una serie de comunicaciones para determinar sus significados. Aprender lo que tu dragón trata de decir puede ayudarte a respetar su deseo de comer, dormir o simplemente relajarse, e identificar cuando se siente juguetón y quiere socializar.