Decide con qué especie de animal trabajarás. La mayoría de los tipos de animales pueden ser hipnotizados, aunque algunos animales son mucho más fáciles que otros. Los pollos son, con mucho, los animales más sencillos de aprender a hipnotizar, pero los gatos, los perros, los caballos y las vacas también han sido ampliamente utilizados como sujetos de hipnosis.

Empieza con un simple sujeto de hipnosis. Cualquier especie de pollo puede ser fácilmente puesta en un estado de trance, así que afina tus habilidades con una simple criatura antes de intentar pasar a una más difícil. Practica tus habilidades de hipnosis con frecuencia para mantenerte afilado y acelerar tu aprendizaje.

como hipnotizar a los animales

Agarra tu pollo con cuidado para evitar que se lastime. Los pollos son criaturas muy delicadas y pueden ser fácilmente dañados por un tratamiento brusco, así que recógela con cuidado y no le tires las plumas ni la sujetes demasiado fuerte.

Sostén el pollo con ambas manos y arrodíllate hasta que estés de rodillas en la tierra blanda. La suciedad es esencial para el proceso de hipnosis, y evitará que su pollo se lastime mientras la hipnosis progresa.

Ponga la gallina en el suelo, colocando su cabeza lo más cerca posible del suelo. Dibuja una línea recta en la tierra desde el pico de la gallina. Repite este proceso una y otra vez hasta que sientas que la gallina empieza a relajarse y a cojear. La gallina se concentrará en su dedo y en la línea y eventualmente se pondrá en trance observando las líneas, hipnotizándola.

Suelta el pollo de tus manos y levántate con cuidado. Su pollo permanecerá en esa posición entre 30 segundos y 30 minutos dependiendo de cuán profundamente fue hipnotizado. Este proceso es completamente seguro y no dañará a su ave en absoluto. Se despertará de su aturdimiento en perfecta forma y sin recordar el incidente.

Pruebe su técnica de hipnosis en un animal más difícil a continuación, como un conejo. Sostenga el conejo suavemente en sus manos y colóquelo en su regazo con su grupa más cerca de usted y su cabeza entre sus rodillas. Acarícialo suavemente hasta que sientas que el conejo se relaja y cojea, poniéndolo en un estado totalmente catatónico. Esta posición simula la forma en que un conejo sería sostenido por un depredador en la naturaleza, de modo que el conejo yacerá casi tan quieto como si estuviera muerto.

Pasa a animales más difíciles a medida que tus habilidades crecen. Es importante que siempre tengas cuidado y precaución cuando trabajes con nuevos animales hasta que estés seguro de cómo reaccionarán al ser manipulados e hipnotizados.