Las mariquitas pertenecen a la familia de los escarabajos llamados Coccinellidae. Estos pequeños queridos punteados suelen residir en un lugar sombreado del jardín o bajo la cornisa de su ventana. Si tiene la necesidad de acorralar a uno o más bajo su ala y criarlos como mascotas en su casa, hágalo. Requieren un mínimo de cuidados y son fáciles de atrapar. No viven mucho tiempo, pero como mascotas temporales, no son mucho más lindas.

Paso 1

como mantener a las mariquitas como mascotas

Escoge un pequeño contenedor, aproximadamente de 4 por 7 pulgadas, para tus amigos con manchas. Con una morada más pequeña, no tendrán que buscar muy lejos para encontrar su comida. Haz un poco de planificación antes de atrapar demasiadas mariquitas a la vez… puedes tener la tentación de mantener muchas de ellas en el mismo contenedor, pero ten en cuenta que comen mucho para su tamaño, y tendrás que proporcionarles más comida para mantenerlas a todas.

Paso 2

Barre suavemente a tu mariquita en el contenedor con un pequeño pincel. Ponga una tapa con varios pequeños agujeros de aire en el contenedor.

Paso 3

Coloca una hoja en el contenedor para que la mariquita se aferre. Humedezca una toalla de papel, y luego agréguela al nuevo hogar de la mariquita. Cambie la toalla cuando se seque. A las mariquitas les gusta la humedad; pueden mantenerse hidratadas con el agua de las toallas de papel.

Paso 4

Busca pulgones en tu jardín, normalmente se aferran a la parte inferior de los pétalos de rosa o las hojas. Añádelos al recipiente. Alternativamente, remoje las pasas de uva en agua y déselas a sus nuevas mascotas. Los áfidos son el regalo favorito de las mariquitas, pero las pasas empapadas pueden ser más factibles y sanitarias, especialmente si le gusta mantener su hogar libre de plagas.

Paso 5

Suelta a la mariquita afuera durante la primavera para que encuentre un lugar cómodo para la próxima temporada de invierno. Las mariquitas hibernan de invierno a primavera.

Artículos que necesitarás

  • Pequeño terrario, o tarro con tapa
  • Pequeño pincel
  • Hoja
  • Toallas de papel húmedas
  • Pulgones
  • Pasas de uva empapadas

Punta

  • Las mariquitas a menudo se dan la vuelta y se hacen las muertas cuando son amenazadas. Si tu mariquita parece estar muerta, espera unos minutos.