Aunque puede ser entretenido tener un perro inteligente, el hecho de que el tuyo aprendiera a abrir la puerta del refrigerador probablemente no es tan divertido. Unos cuantos trucos y ajustes pueden ser la clave para mantener a tu perro fuera de la nevera.

Cierra la puerta de la cocina

Si tienes una puerta en la cocina, ciérrala cada vez que salgas de la casa. Es probable que Fido se meta en la nevera cuando usted no esté, así que bloquear el acceso a la cocina es la mejor manera de prevenir su mal comportamiento.

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Si no tienes una puerta, una simple puerta para perros puede ser usada para cerrar el acceso a la cocina. Tenga en cuenta que algunos perros son buenos saltadores, así que elija una puerta que sea lo suficientemente alta para evitar que su perro pase por encima.

Usar cerraduras y bungees

Invierte en cerraduras para niños. Mientras que técnicamente están diseñados para mantener a los niños fuera de los armarios – y por supuesto de la nevera – los cierres a prueba de niños también protegerán su comida de su perro inteligente. Los cierres a prueba de niños están disponibles para refrigeradores de una o dos puertas, así que puede elegir el tamaño y modelo adecuados para sus necesidades.

Una solución rápida si no hay cordones o cerrojos disponibles en este momento: Coloca una silla pesada u otro mueble contra la puerta de la nevera para que el perro no pueda abrirla. Aunque no es una solución ideal a largo plazo, puede funcionar hasta que consiga los cerrojos adecuados para mantener la nevera a salvo de las patas del perro.

Eliminar las cuestiones subyacentes

Si bien es cierto que muchos perros abren la nevera para coger sus golosinas, también hay una posibilidad de que tenga hambre o esté aburrido. Si va a estar fuera de la casa por largos períodos de tiempo, la planificación de la comida y el entretenimiento puede eliminar la necesidad de Fido de “cazar” en su nevera.

Si no le da de comer gratis a su perro, déjelo con un hueso para masticar o algunos juguetes cuando salga de casa, o intente esconder pequeñas golosinas en la casa para que pase el tiempo “buscando” su comida, lo cual los expertos creen que es un instinto muy natural en los perros. Esto satisfará sus “antojos” pero también le hará sentir que está haciendo un buen trabajo en la búsqueda de su próxima comida.

Advertencias

  • Si llegas a casa y descubres que tu perro se ha metido en la nevera, resiste el impulso de regañarlo o castigarlo. A menos que lo atrapen en el acto, es poco probable que el regaño sea útil.