El grillo es un primo del saltamontes. Son más conocidos por su “canto”, que se produce frotando las patas traseras juntas, lo que sólo los machos pueden hacer. Muchas civilizaciones, incluida la china, han tenido grillos como mascotas durante miles de años. Si estás pensando en unirte a ellos, hay algunas cosas que debes hacer con anticipación para prepararte.

Hábitat

Para mantener a los grillos a salvo, y evitar que se escapen, se necesita un contenedor de plástico o un acuario. Las jaulas están fuera de discusión. También necesitarás una tapa de malla fina o de plástico con pequeños agujeros lo suficientemente grandes como para permitir la circulación del aire, pero demasiado pequeños como para que los grillos se deslicen. Cubre el fondo del recipiente con arena o tierra y luego agrega rocas, plantas artificiales y algunos escondites, como rollos de papel higiénico vacíos.

como mantener un grillo como mascota

Alimentos

En la naturaleza, los grillos son comedores oportunistas. Eso significa que comerán prácticamente todo lo que encuentren, tanto del mundo vegetal como del animal. Por ejemplo, puedes alimentar a tu mascota grillo con pequeños trozos de fruta o verdura, pero también puedes darle de comer avena u otros cereales. El alpiste también es una buena opción. Los grillos también necesitan un pequeño cuenco lleno de agua fresca a diario.

Otras cosas que necesitas

Aunque los grillos pueden sobrevivir a temperaturas más bajas, son más felices alrededor de los 86 grados Fahrenheit. Cuando la temperatura desciende por debajo de eso, pueden volverse menos activos y no “cantan” tanto. Para aumentar el calor, consiga una lámpara eléctrica, del tipo que se usa para calentar las jaulas de los lagartos. Otra opción es poner una almohadilla térmica o una bolsa de agua caliente en la jaula.

Algo para tener en cuenta

Los grillos no viven mucho tiempo, 2 o 3 meses es el promedio de vida de un grillo como mascota, así que puede que te encuentres con uno nuevo varias veces al año para mantener el acuario ocupado. Además, ten en cuenta que los grillos que no están bien alimentados pueden terminar atacándose y tratando de comerse entre sí, así que no olvides ofrecerles comida todos los días.