Los osos pardos son nativos de las partes noroccidentales de América del Norte, incluyendo Alaska y partes del oeste de Canadá. A pesar de que los osos pardos son en su mayoría criaturas solitarias (excepto cuando se crían y se aparean), siguen teniendo un complejo sistema de comunicación que utiliza la vocalización, el lenguaje corporal y las señales de olor químico.

Vocalizaciones y otros sonidos

Los osos pardos rara vez hacen verdaderas vocalizaciones, normalmente confiando en sonidos no vocales. Generalmente las hembras gimen, gruñen o gruñen como medio de comunicación con sus crías. Los machos pueden hacer vocalizaciones similares, además de bramar, durante los combates de la temporada de apareamiento con otros machos. Los sonidos no vocales pueden incluir resoplidos, resoplidos, chasquidos de dientes, estallidos de mandíbula o soplidos de aire por las fosas nasales, todo ello para indicar agitación, agresión o miedo, dependiendo del contexto de la situación.

como se comunican los osos pardos

Lenguaje corporal

La postura y el movimiento son componentes clave para la comunicación del oso pardo. La forma en que un oso está parado, se mueve o se comporta puede proporcionar indicadores claros de las intenciones del oso tanto a otros osos como a los humanos. Un oso pardo que se aleja, se sienta o se acuesta demuestra subordinación y falta de voluntad para luchar. Del mismo modo, un oso que bosteza, mira hacia otro lado y permanece inmóvil está indicando que quiere que lo dejen en paz. La agresión en los osos pardos se demuestra a menudo atacando con las orejas aplastadas contra la cabeza, abofeteando el suelo, bajando o balanceando la cabeza o cargando. Un oso que se para sobre sus patas traseras no necesariamente intenta transmitir la agresión, sino que es más probable que simplemente intente ver mejor su entorno.

Aroma

Como informa la BBC News, los osos pardos machos pueden utilizar la comunicación olfativa en forma de “frotamientos de árboles”, en los que se frotan la espalda, la cabeza o el pecho contra un árbol para marcarlo con su olor y así alertar a otros machos de su presencia y reducir la confrontación. Al marcar un árbol con su olor individual, un macho oso pardo está haciendo saber a los demás que está en la zona. Un macho más pequeño que se acerca a una zona con árboles marcados por un macho más grande puede elegir abandonar el territorio en lugar de arriesgarse a una pelea.

Otra comunicación

Los osos pardos pueden comunicarse ocasionalmente también por métodos visuales, arañando o masticando árboles para alertar a otros osos de su presencia. Esta es una actividad similar a las marcas de los árboles con el fin de dejar un rastro, y puede ser utilizada para un propósito similar. Sin embargo, esta actividad es relativamente rara entre los osos pardos. Un estudio de 2003 publicado en “Wildlife Biology” indica que sólo el 9% de los árboles frotados por osos grizzli en el Parque Nacional de Yellowstone incluía pruebas de garras o mordeduras.