Presta atención a su comportamiento. Lleve un registro de las situaciones o momentos en los que su gato es agresivo o se comporta mal. Evite estas situaciones tanto como sea posible. Si su gato siempre le muerde los pies por la mañana para despertarle, no le deje entrar en su dormitorio cuando se vaya a dormir por la noche. Puede quejarse en su puerta durante unos días, pero ignore esto. Además, preste atención a las señales de advertencia antes de que su gatito muestre un comportamiento más dominante.

Programe los tiempos de alimentación. Si alimenta a su gato a la misma hora cada día, dos veces al día, tendrá control sobre cuándo come. Aprenderá a anticipar sus tiempos de alimentación y a su vez tendrá hambre cuando sea el momento de comer. Espere a alimentarlo hasta que se siente en el suelo. Asociará el estar sentado con el ser alimentado, así que también aprenderá que el no estar sentado significa que no podrá comer. Si se pierde una comida por su comportamiento, su hambre aumentada le ayudará a asegurar un mejor comportamiento en su próxima comida.

como tratar con los gatos machos alfa

Raciona la atención que le das. Si sólo lo acaricias en ciertos momentos, te ayudará a entrenarlo para hacer las cosas que quieres a cambio de la atención que él quiere. Un gato macho alfa sólo debe recibir atención cuando se está comportando. Algunos gatos machos alfa se irritan cuando son acariciados más tiempo del que desean. Mantenga las sesiones de caricias cortas y esté atento a los signos de agresión inducida por las mascotas, tales como el movimiento de la cola y las miradas de reojo.

Guarda los juguetes y los juegos. Dale a tu gato sus juguetes cuando haya hecho algo para merecerlos. Luego, cuando termine de jugar o parezca perder el interés, quítele todos los juguetes y juegos. Guárdelos en un cajón de juguetes o en una gaveta. Racionar los juguetes y juegos ayudará a su gato a aprender que son una recompensa por su buen comportamiento.

Nunca respondas al comportamiento alfa de tu gato. Si su gato es exigente, busca atención o es agresivo de alguna manera, simplemente ignórelo. Finja que no lo ve, aléjese o dele a su gatito un tiempo en otra habitación. No le dé de comer a su comportamiento ni se involucre en una confrontación. Preste al gato la atención adecuada más tarde, pero sólo después de que haya hecho algo para demostrar que se lo merece, como sentarse tranquilamente o acudir cuando le llame.