El loro gris africano es un pájaro muy inteligente y muy sensible que se siente incómodo con los cambios repentinos. También es muy sociable, pasando casi 24 horas al día con su pareja o bandada en la naturaleza. El proceso de vinculación puede ser lento y sufrir reveses, pero con precaución y cuidado adecuado su loro gris africano aprenderá lentamente a valorar, e incluso a necesitar, su compañía.

Reconociendo el lenguaje corporal

El primer paso para vincularse con su gris africano, ya sea que sea joven y amistoso o un poco más maduro y distante, es entender su lenguaje corporal y reconocer sus límites. Su pájaro puede estar asustado o enojado si gruñe, aplana sus plumas o tiembla. Estos son signos de que lo que está haciendo lo está molestando, y puede provocar que muerda si continúa. Un pájaro que rechina el pico, estira el cuello y regurgita, se acicala las plumas, inclina la cabeza para que le rasquen o se para en un pie, por otro lado, se siente contento y relajado. El rechinar de ojos, cuando la pupila se expande y se contrae rápidamente, es un signo de un estado emocional: ya sea curiosidad y excitación, generalmente cuando su cuerpo está relajado, o desconfianza e ira, generalmente acompañada de plumas hinchadas y ojos estrechos. Dale al pájaro un poco de espacio cuando muestre signos de miedo o agitación para ayudar a construir una relación de confianza. Evite empujar al pájaro a morder para hacer su punto, ya que esto fomentará que muerda más en el futuro.

como vincularse con su gris africano

Socialización

En la naturaleza, los grises forrajean tanto el suelo como los árboles, una práctica que los expone a los depredadores. Como tal, han desarrollado una naturaleza cautelosa y a veces temerosa. Cuanto más socialice su gris, más se ajustará. Inclúyalo en sus actividades a lo largo del día, mantenga su jaula en una habitación donde haya mucha actividad familiar, y preséntelo con suavidad a nuevas personas y situaciones con frecuencia. Esto le ayudará a crear un vínculo con varios miembros de la familia y a ser educado y tranquilo con los extraños.

Entrenamiento

Entrenar tu gris es una gran manera de crear confianza y establecer límites y reglas en tu relación. Mantén tus sesiones de entrenamiento cortas, de 10 a 15 minutos cada vez, y positivas. Los grises se aburren con facilidad y pueden asustarse y desanimarse por un refuerzo negativo. Recompensen el buen comportamiento de manera consistente y traten de ignorar el mal comportamiento. Nunca persigas o corras hacia tu gris en el entrenamiento o en cualquier otro momento, ya que esto es visto como un movimiento depredador. Hará que el pájaro te tema y revertirá el progreso que has hecho en tu relación.

Tengan paciencia

Un joven gris normalmente tendrá una naturaleza amigable y se vinculará relativamente rápido. Los pájaros mayores a menudo necesitan más tiempo y paciencia para establecer un vínculo, pero con tiempo, atención y respeto, sucederá. Intente pasar el mayor tiempo posible tanto interactuando con su pájaro como estando cerca de él durante su rutina habitual. Con el tiempo, la necesidad de socializar de tu gris ganará y empezará a salir de su caparazón.