Los científicos suelen estudiar los fósiles, la morfología y el ADN de los individuos vivos para determinar cuándo evolucionó un grupo de animales por primera vez. Debido a que todas las serpientes comparten planes corporales muy similares, los análisis morfológicos son un desafío. Además, los fósiles de serpientes son poco comunes y por lo general consisten únicamente en vértebras. Los científicos confían cada vez más en el ADN y en los estudios moleculares para determinar cuándo aparecieron las primeras serpientes. Aunque los científicos debaten los detalles, la mayoría está de acuerdo en que las serpientes surgieron hace aproximadamente 90 a 100 millones de años.

Fósiles más antiguos

Los fósiles de serpientes consisten principalmente en pequeñas vértebras, aunque los científicos ocasionalmente descubren costillas o cráneos. Los fósiles más antiguos que se conocen son del Cretácico medio, hace unos 90 millones de años. La serpiente fosilizada, Najash rionegrina, es la única serpiente conocida con un sacro, una parte ósea de la pelvis. Los lagartos poseen sacros, pero se pierden en las serpientes modernas.

cuanto tiempo han existido las serpientes

Origen ecológico

Durante años, la mayoría de los herpetólogos suscribieron una de dos hipótesis diferentes sobre el origen de las serpientes. Algunos plantearon la hipótesis de que las serpientes se originaban dentro de un grupo de lagartos excavadores, mientras que otros sospechaban que el grupo se originaba en los hábitats marinos. Sin embargo, un documento de 2004 de la Royal Society, “Molecular Evidence for a Terrestrial Origin of Snakes”, de Nicolas Vidal y S. Blair Hedges, puede haber dejado en suspenso la cuestión. De acuerdo con la hipótesis de origen marino, las serpientes y los lagartos monitores eran cada uno parientes vivos más cercanos, y como los lagartos monitores son probablemente parientes cercanos de los Mosasaurios – un grupo extinto de lagartos marinos – tanto las serpientes como los lagartos monitores evolucionaron en el mar. Sin embargo, usando análisis de ADN, la pareja mostró que los lagartos y las serpientes monitoras, aunque estrechamente relacionados, no son los parientes vivos más cercanos del otro, refutando así la hipótesis marina.

Árbol genealógico

Profundizando en el origen de las serpientes, Vidal y Hedges publicaron otro artículo, “The Phylogeny of Squamate Reptiles (Lizards, Snakes, and Amphisbaenians) Inferred from Nine Nuclear Protein-coding Genes” (La filogenia de los reptiles escamoteados (lagartos, serpientes y anfibios) inferidos de nueve genes que codifican las proteínas nucleares) en un número de 2005 de Comptes Rendus Biologies. El estudio comparó nueve genes encontrados en 19 taxones de lagartos y serpientes para idear una filogenia del grupo. Según su estudio, el último antepasado común de todas las serpientes vivas se separó de un antepasado común de un grupo que incluía iguanas, lagartijas monitoras, monstruos de Gila y algunos otros clados, hace unos 180 millones de años. Las primeras serpientes deben haber evolucionado después de esta divergencia.

Levantarse a escrutar

A partir de 2008, R. Alexander Pyron, Frank T. Burbrink y John J. Wiens comenzaron a crear la más completa filogenia de lagartos y serpientes jamás creada. En 2013, el equipo completó su trabajo y publicó “Una filogenia y una clasificación revisada de las Squamata, incluyendo 4161 especies de lagartos y serpientes” en la revista “BMC Evolutionary Biology”. Sus resultados apoyan en gran medida la filogenia sugerida por Vidal y Hedges en 2005.

Toxicofera Clade

En 2005, el Dr. Bryan G. Fry y 13 colegas descubrieron que algunos “venenos de serpiente” estaban sorprendentemente extendidos. Los investigadores no sólo encontraron proteínas y glándulas tóxicas similares en varias especies de serpientes tradicionalmente consideradas no venenosas, sino que también encontraron estas mismas glándulas y proteínas en varios grupos de lagartos estrechamente relacionados. Publicando sus resultados en un artículo llamado “Evolución temprana del sistema de veneno en lagartos y serpientes” en la revista “Nature”, los autores concluyen que debido a que ambos grupos – serpientes y sus parientes vivos más cercanos – producen nueve toxinas idénticas, todas son parte de un solo clado, posteriormente llamado Toxicofera. Debido a que todos los grupos dentro del clado – que incluye serpientes, iguanas, monstruos Gila, lagartos de cuentas, lagartos de cristal, lagartos caimán y monitores – poseen toxinas similares, y las serpientes surgieron dentro del grupo, el veneno debe haber evolucionado antes que las serpientes.