A pesar de las luchas que enfrentan los osos polares debido al cambio climático, la población de la especie es significativamente mayor de lo que alguna vez fue. Los osos polares se enfrentaron una vez a una amenaza mucho más cruel que los rayos del sol, y en la década de 1970 la población de la especie alcanzó un mínimo histórico. Gracias a los esfuerzos de conservación de esa época y a su continuación en la actualidad, los osos polares están en mejor situación, aunque el futuro sigue siendo incierto.

Números fluctuantes

En la década de 1970, los reglamentos del gobierno de los Estados Unidos determinaron que los osos polares debían ser una especie legalmente protegida. Las naciones en las que viven restringieron la caza de los osos polares y se comprometieron a proteger sus hábitats. Hasta entonces, los osos polares habían sido cazados frecuentemente por deporte, y sus hábitats habían sido invadidos con frecuencia por los seres humanos y el desarrollo industrial. A finales de los años sesenta, la población de osos polares era sólo de unos diez mil.

cuantos osos polares siguen vivos

Los osos polares hoy

Desde que obtuvo la condición de protegido, la población de osos polares ha mejorado significativamente. La Federación Mundial de la Vida Silvestre estima que en 2013 la población se sitúa entre 20.000 y 25.000 personas. A pesar de esa mejora, esta especie sigue estando oficialmente clasificada como “amenazada” o “vulnerable”, lo que supone sólo un paso adelante respecto de la situación de peligro de extinción. Los conflictos humanos y el cambio climático amenazan su hábitat natural, y la especie se ve obligada a pasar más tiempo en tierra firme debido al rápido derretimiento del hielo.

Clima y Conservación

Dado que el cambio climático y la industrialización del Ártico amenazan cada vez más a la población de osos polares, los grupos conservacionistas siguen abogando por una mayor protección de los osos polares. Los esfuerzos de conservación incluyen la defensa de una mayor intervención gubernamental para proteger los hábitats naturales, el aumento de la conciencia sobre el oso polar en las comunidades del Ártico y la vigilancia proactiva de los hábitos migratorios del oso polar para asegurarse de que los osos se mantienen alejados de los seres humanos.

Campeones de la cadena alimentaria

El cambio climático no es la única amenaza para los osos polares. A pesar de su estatus de protección, pueden entrar en conflicto con los humanos. Irónicamente, esto se debe a que están en la cima de la cadena alimenticia del Ártico, y no tienen ningún depredador natural. Este dominio les da la falsa sensación de seguridad que históricamente los hizo víctimas de la caza excesiva, y puede llevarlos a territorios humanos, poniendo en riesgo tanto al hombre como al oso.